Mi estado de ánimo

Los miércoles suelo escribir el artículo que ustedes leen los domingos. Tres días nos separan a ustedes y a mí. Eso supone que, tal vez hoy, domingo para ustedes, no almacene en mi interior exactamente las mismas sensaciones que estimularon este artículo. Puede que ni siquiera el paisaje que veo desde mi ventana sea el mismo. Les cuento esto porque el miércoles pasado, hoy para mí, cuando me disponía a escribir sobre el final del verano, la temperatura en Madrid bajó a 14 grados y la lluvia tintó de melancolía mi calle. No puedo ser más previsible. Sentí que el verano daba sus últimos coletazos y no hay año que eso no me produzca una incómoda tristeza. Por suerte, no caí en la tentación de buscar en el Spotify al Dúo Dinámico y pinchar Amor de verano para sentirme como Julia, la pintora, en el capítulo final de Verano Azul. Los años me hacen ser un poco menos melodramático.

Amo el verano porque, para mí, el verano es un estado de ánimo. Quiero pensar que optimista para la mayoría y que solo unos pocos, durante dos meses al año, se dedican a añorar las bajas temperaturas de los diez meses restantes. Me gusta el calor. Lo tolero mucho más que el frío. Eso no significa que disfrute de noches de 34 grados ni que me parezca el mejor plan del mundo caminar por una calle desierta y soleada a las inflamables cuatro de la tarde. Simplemente apunto que consiento más esas puntuales olas de calor que las interminables semanas de frío y humedad.

daniel-craig-5El verano puede ser una larga lista de tópicos que no están nada mal. Es terrazas llenas, pantalones cortos, sopar a la fresca y desnudos integrales. Es el placer indescriptible de abandonarse al sudor (y ducharse después, ojo). Es el cambio de decorado, la nueva secuencia. Es el sonido de los golpes de abanico contra el pecho y el ritmo de la chancla bailando daggering con el talón. Es el best seller con arena justo en la página en la que el policía coincide con el asesino en el ascensor. Es la marca de la silla de plástico en la parte trasera de las piernas. Es Ursula Andress saliendo del agua en 007 contra el Dr. No. Es Daniel Craig saliendo del agua en Casino Royale. Es el polvo apasionado de Fuego en el cuerpo y la sesión de hidroterapia barrendera de Carmen Maura en La ley del deseo. Es la mejor manera de amortizar diez meses de gimnasio. Es comprar un Drácula y darse cuenta que cada año son más pequeños. Es la ventana abierta y la persiana bajada. Es la sombra, nada más, acariciando mis manos.

Un discípulo de Freud, el investigador Wilhem Reich, ya indicó, a principios del siglo XX, que los procesos climatológicos guardan una estrecha relación con los procesos personales. Él notaba en el verano un periodo de carga y plenitud emocional, un tiempo impulsivo –para bien y para mal-. Quizá mis neuronas proletarias me han llevado siempre a asociar el calor con el bienestar; a interiorizar que pasar frío es un síntoma del infortunio. De hecho, en invierno, me encanta entrar en un local y sentir el calor de la calefacción. Sin embargo, en verano, detesto esa obsesión de los comercios por tratarnos como si fuésemos piezas de carne que necesitan conservarse a 45 grados bajo cero.

La cortina de lluvia que hoy, miércoles para ustedes, difumina las vistas urbanas de mi balcón me hace añorar mi sombrilla de playa, el gazpacho de mi madre, el horizonte del mar y hasta el adulterado posado de Ana Obregón. Buscaré imágenes para sobrevivir a los meses ingratos. La de Es Trenc sin cemento, la sensación de entrar por Ses Covetes y notar como la vista no choca con los muros gris vergüenza de aquellos apartamentos puede convertirse en mi salvavidas emocional para los meses que aún me quedan por delante.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: