Sobre Wisteria Lane

No me pasaba desde hace tiempo y esta semana ha sucedido. Me ha molestado profundamente el comentario de un oyente.

No soy de los que pienso que el cliente siempre tiene razón y, por lo tanto, tampoco creo que trabajar en un medio de comunicación público te deba someter al criterio de un oyente por el único argumento de que se sufraga con sus impuestos. ¡Ah, y con los míos, por cierto! Eso es como si una película subvencionada fuera razón suficiente para que un espectador pudiera cuestionar duramente la elección de una actriz, e insultar al director, porque el filme está pagado con sus impuestos y no ha sido de su agrado. Menos mal que ante esas disyuntivas lo que habitualmente prima es el sentido común.

Hubo oyentes que me criticaron por meterme con la iglesia e incluso alguno me gritó maricón a través del contestador del programa. A algunos les contesté, en directo o por correo electrónico, y a otros, les ignoré porque perder el tiempo en contestarles sería darles demasiada importancia. Pero esta vez me ha ofendido lo injusto del comentario, que a mi entender ha traspasado los límites formales de la crítica y se ha convertido en un ataque sangriento y malintencionado, como si Aída Nízar fuese oyente de Wisteria Lane.

Creo que sé aceptar una crítica. Una oyente me comunicó que durante una entrevista había empleado una ‘coletilla’ que acabó siendo molesta. Tenía razón y me disculpé. Pero además hizo esa acertada crítica con respeto, sin soberbia, y me agradó saber que hay oyentes dispuestos a hacer de Wisteria Lane un programa mejor.

Pero en el caso que me veo en la obligación personal de analizar, no ha sido (o al menos no lo he sentido) así. Un oyente cuelga en el muro de la red social del programa el siguiente comentario:

“¡Qué bien, 7 veces ya La Fresh Gallery en Wisteria Lane! ¡Viva el amiguismo en la radio pública! Y el año que viene, más”.

Bueno, una crítica. Con cierto ‘tonito’ de superioridad pero una crítica. Como tal la acepto, reflexiono sobre ella y callo.

Acto seguido leo, bajo la misma firma, una crítica insultante a un invitado al programa (se le llama gilipollas) porque no se comparte su misma opinión y no se aceptan una serie de bromas que el invitado verbalizó sobre el mundo del arte.

Me chirría el tono empleado por el oyente. Puede que para algunos la libertad consista en poder enviar insultos, bajo un seudónimo o varios, a todos esos invitados a programas que no nos gustan o no compartimos su punto de vista. Por poder, podemos, pero no me negarán que resulta poco constructivo. Aún así, supongo que el invitado debería asumir (o no) esa crítica y defenderse si lo cree necesario. Yo, como director del programa, defiendo mi elección de personaje, ya que me gusta cómo trabaja Tolo Cañellas, conozco su trayectoria, su formación, me gusta su capacidad de burlarse hasta de lo más sacrosanto y, aunque no comparta todos sus puntos de vista, me parece interesante llevarle al programa y charlar con él.

Sigo leyendo y, de la misma firma, empiezo a intuir una intención por compararme con los políticos corruptos hablando de ‘enchufismo’.

En ese momento, me veo en la obligación de responder empleando el mismo medio de difusión: la red social. Explico, por respeto a mis oyentes (no se crean ustedes que es muy habitual que un profesional de los medios de comunicación exponga ante sus oyentes los argumentos que le han llevado a entrevistar a tal o cual personaje), las razones que me empujaron a hablar, más de una vez, de La Fresh Gallery en mi programa. Hablo de los tres programas, y una repetición, en los que La Fresh ha sido, de un modo u otro, parte del contenido. Hablo de otros invitados a lo largo de la temporada, de las veces que han visitado Wisteria Lane o hemos hablado de ellos (gente como Óscar López, Pablo Vilaboy, Jimina Sabadú o Boti García Rodrigo han aparecido más veces que Topacio Fresh), de lo mucho que aparecen otros artistas y creadores mainstream en otros programas frente a lo ‘mucho’ que puedan aparecer los invitados de Wisteria, y confirmo que, si de mí depende, volveré a sacar a La Fresh Gallery lo mismo que volvería a charlar con Eduardo Mendicutti si volviese a estar de actualidad. De hecho, anuncio que me gustaría contar con Juan Gatti, medalla de las Bellas Artes, con la ‘percha’ (en el argot periodístico, la ‘percha’ es la noticia que te permite enlazar al personaje con la actualidad) de su próxima exposición en La Fresh Gallery. Creo que lo importante es el contenido, no el continente, por eso no le doy mayor importancia al lugar. Ya veo que para muchos sí lo tiene. Prometo cambiar eso pero si Gatti expusiera en el Reina Sofía o en la galería de Juana de Aízpuru, yo intentaría tenerlo en el programa igualmente.

Tras algunos comentarios, el oyente ataca de esta manera:

“A mí no me trates de usted para empezar porque yo a ti no te he “insultado”. Yo digo lo que creo conveniente decir como oyente -muy fiel además- y además lo digo aquí, no voy al defensor -o defensora- del oyente y etc. Ni al jefe de programación (aunque sí iría en la defensa del programa):

Por otra parte, exceptuando a los militantes LGTB que son de cita obligada, con el recuento que has hecho de invitados sólo me has dado la razón en cuanto al amiguismo permanente del que hace gala Wisteria Lane. Como lo hace Camps en la política valenciana y otros tantos en la política del resto del Estado. Te los cito porque tal vez así los comprendas mejor cuando los criticas ya que te recuerdo una vez más que esto no es tu finca es RNE. Así que menos humos.

Que Topacio Fresh sea la única galerista trans y que salga me parece muy bien, aunque preferiría que a partir de ahora saliera más por galerista que por trans una vez que ya sabemos que lo es.

Pero esto es un programa LGTB y de LGTB está lleno el mundo del arte del todo el Estado Español, muy militantes también aunque no sean amigos tuyos, como lo está el de la abogacía, el de las ciencias empresariales, la moda, la arquitectura y etc.

Y por cierto te recuerdo, ya que tanto te interesan los artistas comprometidos de la Fresh Galley que de las siete intervenciones que ha habido de la Fresh Gallery sólo dos han sido con sus artistas sin que faltara en una de ellas Topacio y creo que hasta su marido como invitados del artistas invitado (una bonita reunión de amigos contra la que no tengo nada).

Por cierto ¿Juan Gatti sale en calidad de Premio Nacional, de “artista emergente” o porque expone en la Fresh Gallery? No me ha quedado claro.

Que yo sepa la Fresh Gallery basa su prestigio no en que la directora sea trans -eso creo que deberíamos superarlo a estas alturas sobre todo porque no creo que haya nadie que lo ignore- sino por ser una galería que promociona artistas emergentes y el Excelentísimo Señor Juan Gatti de emergente tiene poco y no sólo por ser Premio Nacional sino por toda su brillante carrera internacional como director artístico y fotógrafo.

Gatti tiene un gran nombre por sí mismo… que tú ahora me lo vendas a través de la Fresh Gallery me parece que ya es rizar demasiado el rizo ¿Qué ocurre que si no expone en la Fresh no sale… o sale para seguir dándole promoción a la Fresh Gallery?

Y te advierto que yo contra el marketing no tengo nada aunque se usen medios públicos para promocionar lo privado. Yo soy tan corrupto como tú.

Y otra cosa: un poquito de respeto a la inteligencia de los que no la tenemos (¡Como tú que tanta tienes y es por lo que tienes tanta gracia -la de los graciosos!-) porque estamos hablando de otra cosa y no de soberbia de barra de club de maricones (¿gays tal vez que suena más bonito? ¿O nos llamamos queers y hacemos el gilipollas del todo?) que es en lo que estamos, así que menos ejemplos de “cualquier cantante popular” ¡A mí los cantantes populares me sudan la polla, no te confundas conmigo! ¿No tienes más donde agarrarte sabiendo que tus oyentes precisamente no somos de “cantantes populares”?

¡Venga ya por Dios! Trabaja más que es lo que tienes que hacer, deja el fácil camino de tirar de tus amigos, careces de información porque te da la gana (trabajando en RNE la tienes toda entera del todo y metida hasta el fondo), porque lo que ocurre en el mundo LGTB del resto de España no te interesa, y lo entendería pero no lo entiendo. Nunca he entendido el dinero fácil ni la risa tonta ¡Cómo nunca entenderé el espectáculo lamentable que dio Tolo Cañellas y tuvimos que aguantar en toda España: de graciosos como él están todas las barras de clubes de maricones llenas! ¡Algo más por favor! ¿O no das para más? ¡Pues entonces no te pongas tan borde ni tan prepotente… ni tan tontainas!

Ante ese chaparrón, donde, entre otras cosas, se asegura que ha existido censura preventiva en el muro, como si del extraño comportamiento de Facebook yo también tuviera la culpa, me siento francamente ofendido no ya como profesional sino también como persona, ya que se me califica de ‘corrupto’, y varias lindezas más, que, sinceramente, creo no merecer.

Para empezar, el oyente asegura que se quejó de muy buenas maneras. Bueno, sus tres primeros comentarios se podrían definir de muchas formas entre las que, desde luego, no estaría el concepto ‘buenas maneras’. A mi entender, se empleó un tono irónico, con cierto aire de superioridad, que no entro a valorar (de hecho, me gusta la ironía) pero uno luego no puede ofenderse cuando se le contesta en el mismo tono. Según el oyente, yo contesté “con un recochineo de tono amenazador muy irónico y desagradable” que él considera no merecer, en plan “yo en mi casa hago lo que quiero”. La conversación está en Facebook. Lo pueden comprobar.

Me ofende que alguien me acuse de ‘corrupto’ y de que solo entrevisto a mis amigos. No voy a entrar en el juego de explicar aquí quienes son mis amigos, con quien me llevo bien, mal o regular o si me he tomado un vino con tal o cual invitado al acabar la grabación. Se puede, y debe, cuestionar la calidad de los contenidos del programa; no la relación personal que yo pueda tener con los invitados.

Cualquiera puede consultar los podcast y saber quién ha pasado por Wisteria Lane y cuántas veces. Evidentemente, algunos son amigos. Faltaría más. Precisamente, en esta profesión se valora mucho ‘la agenda’. Eso también significa, tus amigos. Pero no aparecen en el programa por ser amigos míos sino por su trabajo. Porque son cantantes y sacan disco, porque son escritores y publican un libro o porque son pintores y exponen en ese momento. Y, desde luego, la inmensa mayoría son profesionales con los que no mantengo ninguna relación. Ninguna. Pero llegar a esa, razonable, conclusión no parece lógico para el oyente, que prefiere respaldar su argumento dando a entender que la mayoría de los invitados al programa son el resultado de ‘trabajar poco’ y que lo que debería hacer es trabajar más.

Siento que el ataque (he pensado varias veces, antes de escribir esto, si no se trataría de una provocación que buscaba, precisamente, lo que estoy haciendo) parte de alguien relacionado con el mundo del arte que no está de acuerdo con La Fresh Gallery ni con la presencia que la galería ha tenido en el programa. Lo creo porque, como ya he mencionado antes, hay otros personajes que han aparecido más veces en Wisteria que La Fresh pero no han provocado esa indignación.

Para ese oyente, y todos los demás, existe un correo electrónico wisterialane@rtve.es donde informar de artistas, exposiciones, galerías, susceptibles de aparecer en el programa. Desde luego, la dirección del programa sí será responsable de elegir un contenido u otro en virtud de su calidad.

Luego podría entrar en temas como el centralismo, la ausencia de equipo del programa, la falta de colaboración con otros sectores de la empresa,…pero considero que todo eso sí es mi problema y que no tiene, ni debería, preocuparles como oyentes. Aunque el tema del centralismo sí me parece susceptible de un buen debate.

No sé si he aclarado suficientemente bien este pequeño conflicto que, como mencionaba antes, me ha molestado. Tampoco tanto como para privarme de un rato de piscina que creo que, después del sofocón, me he ganado.

Pero no quiero despedirme sin antes dar las gracias al resto de oyentes de Wisteria Lane que, desde el sentido común y el razonamiento más equilibrado, han comprendido entre líneas las motivaciones de este ataque y me han mostrado su apoyo. Gracias.

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  1. Los vecinos de Wisteria Lane estamos con usted, Sr. Paco Tomás; ese impresentable también ha arremetido contra oyentes del programa.Es una lástima que pasen estas cosas.

  2. Estoy entre compartir tu indignación o hacer aquello tan típico del "deja que hablen". Te sigo desde loas tiempos de la Transversal y recuerdo aquel fragmento de LA MONJA POSEÍDA en la que Roger decía PESIMO, PESIMO! sobre el libro del autor. Recuerdo tu comentario sobre la gente que pierde su tiempo para expresar su malestar sobre algo que no le gusta. No sé cómo expresar el calificativo que me merece este oyente para que no suene a insulto (no es mi intención). Sólo se me ocurre "patético". Debe tener una vida terriblemente aburrida.Sigue adelante, Paco. Lo que estás haciendo por el movimiento LGTB es admirable, así como tu labor en RNE, la radio de todos.Con cariño:JAUME PORTA, un heterosexual de Vielha.

  3. Paco,entiendo que hayas querido argumentar y además, te has defendido muy correctamente y como siempre, con mucha educación y respeto. Pero yo opino (y ya lo escribí en el muro de Wisteria Lane) que este personaje es un provocador. Lo que se viene llamando un troll, vamos. La foto de su perfil ya tiene tintes provocativos (un apuesto joven con alzacuellos) y lo que quiere es observar cómo te irritan sus comentarios. Creo que no merece más atención por tu parte. Su opinión no es la mayoritaria y lo sabes. Así que mejor ignorarle porque así, dedicándole un post, le hacemos un favor, dándole una importancia que no tiene. No es que critique que lo hayas publicado, de verdad que te entiendo, pero no vale la pena gastar más energía con este mindundi (es un insulto también, como lo es para él el hablarle de "usted"?). Bah!Un beso y ánimo, Paco, no le dés más vueltas, que gente amargada la hay por todas partes.

  4. Gracias a tí y a tus compañeros por el año de excelente radio que nos has regalado, y por todos los personajes que nos descubres. Y si hay gente que le gusta que la orinen -porque de todo hay-, también exíste gente, por lo que he podido comprobar ésta semana con éste asunto, que le gusta la lluvia dorada verbal como forma de notoriedad. Un abrazo.

  5. La gente se aburre mucho…todo mi ánimo Paco!! un abrazo

  6. Desde hace ya muchos meses me abristeis una ventana por la que entró en mi vida un aire nuevo, alegre, culto… transversal. A partir de ese días formáis parte de mi vida y estoy muy orgulloso y agradecido de vivir en este barrio y, como dijiste al finalizar la temporada, de tenerte como vecino. Y a quien no le guste, que se mude a otro barrio.Chan chan!A todos, gracias, sinceramente. Sete

  7. Lo he dicho muchas veces y sigo pensando lo mismo, el humor inteligente que comenzó en "La Transversal" (y no nos dejaron seguir disfrutando por cuestiones de audiencia) se sigue respirando en "Wisteria Lane", me alegro de haberles descubierto y poder disfrutar en directo buena parte de su última etapa (y en diferido gracias a los pocasts lo que me había perdido) y espero poder seguir haciendolo durante años. Pese a quien le pese, así que mejor hacer oidos sordos a palabras necias y ni un paso atrás. Todo mi ánimo y apoyo -como siempre- Sr. Paco Tomás.

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