Los ‘thenardiers’


Una mañana, Marta apareció en casa con ‘Los Miserables’ debajo del brazo. “Si es una recomendación, llegas tarde; lo tengo y ya me lo leí. Si es una indirecta, reconozco que cada día que pasa aumenta tu capacidad diplomática. ¿Has pensado en ejercer esta cualidad tuya en Oriente Medio? ¿Qué tal si llevas algo de Salman Rushdie así, como quien no quiere la cosa?”, le comenté, de buen rollito. “No te rías. Este libro es la Bíblia de los ateos. Aquí estamos todos, con nuestras conciencias más o menos limpias”, soltó. Después de esa frase no supe si indagar en el origen y jerarquía de la secta en la que, evidentemente, había ingresado u ofrecerle un programa como telepredicadora, en franja sobremesa, a ver si lográbamos de una vez quitarle audiencia a ‘Sálvame Diario’. “¿Te acuerdas de Silvia, la que estuvo liada con aquel chaval de las Nuevas Generaciones del PP y que siempre se agitaba las mechas después de decir lo súper enamorada que estaba de su chico? Pues me la acabo de encontrar de la mano de uno que va en las listas del PSOE al ayuntamiento. ¿Cómo se te queda el cuerpo?”, dijo, toda flamenca ella. “Tampoco te creas que esas cosas me sorprenden mucho pero, en cualquier caso, ¿qué tiene que ver Silvia con Víctor Hugo?”, pregunté. “Silvia es una chica Thenardier, como los posaderos de ‘Los Miserables’. Están entre nosotros, no podemos bajar la guardia”. Y me explicó que, según su teoría, en épocas de cambios, de pactos, de negociaciones e incluso de crisis devastadoras, resurge una categoría de individuos que hacen de la ética su ropa interior. Son personas que consideran ético aquello que reporta más beneficios que pérdidas e inmoral, aquello que no inclina la balanza a su favor. Usuarios de la conducta de la conveniencia que Marta define como “thenardiers”. Desde entonces, leo los periódicos y me sitúo ante los informativos con una inquietud rastreadora, buscando a esos personajes de nuestra vida cotidiana que, como describió el autor de “Nuestra Señora de París”, son “naturalezas enanas que, si por azar las caldea un fuego sombrío, llegan con facilidad a ser monstruosas”. Mientras tanto, Marta sigue comprando ejemplares de ‘Los Miserables’ para regalar en cumpleaños. Ella es así de bruta, a veces.

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Un Comentario

  1. Bueno, el mejor ejemplo de " Thenardier" se encuentra en nuesto actual presidente del gobierno… puede decir una cosa y la contraria en el breve espacio de unas horas….

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